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jueves, 31 de octubre de 2019

Conclusiones del Sínodo modernista de la Amazonia (2)


Los redactores del Documento final, como buenos modernistas que son, utilizan la ambigüedad y el  subterfugio. No hablan claro pues si lo hicieran serían descubiertos en su herejía

Arrianismo. Nota típica de todos los progresistas es su negación de la divinidad de Nuestro Señor. Siempre recurriendo a ese lenguaje equívoco, incierto, de doble sentido. Pero hace rato que estamos alerta. Obsérvese el nº 51: Cristo con la encarnación dejó su prerrogativa de Dios y se hizo hombre en una cultura concreta para identificarse con toda la humanidad. Qué quiere decir “dejó su prerrogativa de Dios”? En la boca de estos arrianos quiere decir que Jesús en la tierra era simplemente hombre y no Dios hecho hombre. No era Dios verdadero y hombre verdadero. Era sólo hombre, pues “dejó su prerrogativa de Dios”. En dónde la dejó, no tenemos idea.

Arrio negó la divinidad de Jesús. Sus enseñanzas fueron condenadas por el Concilio de Nicea (326). No obstante se continuaron propagando a punto tal que dominaron gran parte del orbe católico. San Atanasio fue el gran profeta que combatió esta herejía. 

Panteísmo. Sobrevuela en todo el documento. Ese tintineo permanente de que “todo tiene que ver con todo” o que “todo está relacionado”; esa sacralización de lo profano, como la del nº 80: “…la preservación de los ríos y bosques, que son espacios sagrados, fuente de vida y sabiduría.” Hay un evidente endiosamiento de las cosas; una pulsión pagana que se les escapa por los poros. Cómo es posible llamar “espacio sagrado” a un río o a un bosque? Quién los sacralizó? Quién los hizo fuente de vida y sabiduría, cual si fuera el Dios verdadero? Su dios no es Dios. Su dios es en una totalidad cósmica de la que nosotros también formamos parte. Nosotros somos dios. Y los ríos, y los bosques, y lo que se te ocurra, también son dios. Y cuando todo es dios, nada es el verdadero Dios. El Dios personal de las Escrituras se diluye en el dios pagano de los liberacionistas amazónicos.

Ideología del diálogo. Yo creo que en este tipo de documentos cuando no quieren profesar la Fe verdadera y cuando no saben qué diantre decir, empiezan con la cantilena ésta del diálogo. Parece que fuera una especie de elixir que resuelve todo. En el posconcilio, el diálogo fue indebidamente elevado a categoría de auxilio eficacísimo contra cualquier problema. De pronto descubrimos lo que nuestros mayores no habían descubierto en 2000 años: que con el diálogo podés curar desde una úlcera hasta convertir a un esquimal. Porque el tópico es planteado en estos términos ridículos. El diálogo en boca de estos modernistas es veneno que diluye la Fe. Estos quieren poner en diálogo hasta el misterio de la Santísima Trinidad. No quieren anunciar la Fe verdadera a nadie. Quieren discutir todo para disolver todo y terminar haciendo de la doctrina católica un remedo de Lutero, Calvino, Huss, Zwinglio y Enrique VIII. Las continuas apelaciones al dialogo en este Documento final tienen esas características: los modernistas amazónicos no pretenden convertir a nadie, pero quieren dialogar con todo el mundo. Les gusta charlar, no convertir. No leo en ningún pasaje de las Escrituras que Jesús les haya dicho a los Apóstoles: “Id por el mundo y dialogad”. ¿Alguien encontró un pasaje así en La Biblia? (Continuará)

miércoles, 30 de octubre de 2019

Conclusiones del Sínodo modernista de la Amazonia (1)


Felicitaciones a todos aquellos que hayan tenido la paciencia y el espíritu de abnegación necesarios para leer el Documento final. Asamblea especial para la región panamazonica. Amazonia: nuevos caminos para la Iglesia y para una ecología integral. Hay que esforzarse para leerlo y mucho más para terminarlo.
El consabido manifiesto condensa las conclusiones del Sínodo modernista de la Amazonia. Fiel a todo documento posconciliar es ambiguo, autorreferencial, innecesariamente extenso y fabulador. Ya decían los griegos: “Hablad poco y decid siempre la verdad”. Esto ya no se estila en los documentos eclesiásticos.
Uno de los munus del oficio episcopal es el de enseñar. Lean los 120 puntos del manifiesto y díganme por favor qué aprendieron. Si eso es lo que producen algunos obispos reunidos, no hace falta ser Einstein para darse cuenta que la Iglesia está en problemas muy serios.
Digámoslo directamente: estuvieron bailando el vals de la apostasía en el Titanic. Y los alegres danzantes no registraron que el barco se hunde. Pese a que han sido advertidos de ello. Dicen en el punto 2: Todos los participantes han expresado una conciencia aguda sobre la dramática situación de destrucción que afecta a la AmazoníaLástima que no tienen la más mínima conciencia de la dramática situación de destrucción que afecta a la Iglesia. En realidad, se reunieron para hablar de la Amazonia. No de la Iglesia en la Amazonia. Que les interesa tres pepinos.


La Iglesia se hunde. Pero siguen diciendo que nunca estuvo mejor. Que hay una "primavera". Tienen ojos y no ven. Tienen oídos y no escuchan... Los ingenieros sociales nos invadieron.


1. La Iglesia, filial de la ONU. El documento es una retahíla de toda la vulgata puesta en circulación por Naciones Unidas. Creada principalmente para garantizar la paz en el mundo, cosa que no hizo antes ni hace ahora, deberíamos plantearnos si no llegó la hora de terminar con este adefesio burocrático. La ONU se ha convertido en un centro difusor de las ideologías más extravagantes. Un asilo de cuanto delirante circula por el mundo. Es el instrumento de la ingeniería social universal, siempre trabajando para presionar gobiernos a favor de su agenda. Que por pura casualidad, es una agenda anticristiana. A este nuevo Leviatan sirve la burocracia vaticana. Quizás creen en eso del nuevo gobierno universal con una nueva religión universal, encabezada por un papa ecuménico. Ahí tendría relevancia la Iglesia católica. Una estupidez importante. Bueno. Hay gente que cree en eso.

2. Ideología. Es evidente que se trata de un documento ideológico. Es decir: las ideas puramente humanas sin sustento ni en la Revelación ni en el orden natural, se manipulan para obtener un fin específico de carácter político. Por eso el documento respira intrascendencia. A ese fin debe servir la Iglesia. toda la Iglesia, no sólo la amazónica. Y ese fin es el siguiente: cambiar el orden social vigente por otro. No sabemos cuál. Porque no se define sino a través de una colección de palabras bonitas, frases hechas y apelaciones vagas. Como se hizo con la Iglesia después de 1965: destruyamos, destruyamos y después veremos. La cuestión es destruir. Qué cosa surgirá de esa destrucción, nadie lo sabe. Derribar. Si no nos damos cuenta que esto es teología de la liberación reciclada, no nos damos cuenta de nada. Esto es el fruto de Medellín, Puebla y Aparecida. Que nadie se haga el distraído. Este espanto no surgió solo. (Continuará)

martes, 29 de octubre de 2019

Oración universal del Papa Clemente XI


Creo, Señor, pero afirma mi fe; espero en Ti, pero asegura mi esperanza; Te amo, pero inflama mi amor; me arrepiento,  pero aumenta mi arrepentimiento.

Te adoro como primer principio; Te deseo como mi fin último; Te alabo como mi bienhechor perpetuo; Te invoco como mi defensor propicio.

Dirígeme con tu sabiduría, conténme con tu justicia, consuélame con tu clemencia, protégeme con tu poder.

Te ofrezco, Dios mío, mis pensamientos para pensar en Ti, mis palabras para hablar de Ti, mis obras para actuar según Tu voluntad, mis sufrimientos para padecerlos por Ti.

Quiero lo que Tú quieres, porque Tú lo quieres, como Tú lo quieres, y en tanto Tú lo quieras.

No me inficione la soberbia, no me altere la adulación, no me engañe el mundo, no me atrape en sus redes el demonio.

Concédeme la gracia de depurar la memoria, de refrenar la lengua, de recoger la vista, y mortificar los sentidos.

Te ruego, Señor, ilumina mi entendimiento, inflama mi voluntad, purifica mi corazón, santifica mi alma.

Que llore las iniquidades pasadas, rechace las tentaciones futuras, corrija las inclinaciones viciosas, cultive las virtudes necesarias.

Concédeme, oh buen Dios, amor a Ti, odio a mí, celo del prójimo, desprecio del mundo.


Clemente XI. Fue el 243.er papa de la Iglesia católica entre el 8 de diciembre de 1700 y el  19 de marzo de 1721. Murió en olor a santidad verdadera, en una época en que no existía la fábrica de hacer santos… (a cualquiera).


Que procure obedecer a los superiores, asistir a mis inferiores, favorecer a mis amigos, perdonar a mis enemigos.

Que venza la sensualidad con la mortificación, la avaricia con la generosidad, la ira con la mansedumbre, la tibieza con la devoción.

Hazme prudente en las determinaciones, constante en los peligros, paciente en las adversidades, humilde en la prosperidad.

Haz, Señor, que sea en la oración fervoroso, en las comidas sobrio, en mis deberes diligente, en los propósitos constante.

Que me aplique a alcanzar la inocencia interior, la modestia exterior, una conversación edificante, una conducta regular.

Que me esfuerce por someter mi naturaleza, secundar a la gracia, observar Tu ley y merecer la salvación.

Dame a conocer cuán frágil es lo terreno, cuán grande lo celestial y divino, cuán breve lo temporal, cuán perdurable lo eterno.

Haz que me prepare para la muerte, que tema el juicio, que evite el infierno y que obtenga el paraíso.

Por Cristo Nuestro Señor. Amén.

sábado, 26 de octubre de 2019

El Padre Marins en la Diócesis de Quilmes (4)


El padre Marins es considerado un experto en Comunidades Eclesiales de Base (CEBs). Qué cosa significa esto, ya lo sabemos. Hemos hablado en el nº2 de esta singular devoción hodierna a los “especialistas” y su magisterio paralelo. De modo que tal presentación a nuestro conferenciante no lo favorece. Diría, más bien, que lo pinta cómo lo que es: un neo-evangelizador de opiniones personales.
El expertismo considera a las CEBs poco menos que como una alternativa a un supuesto modelo histórico de Iglesia, que supuestamente instituyó Constantino, que supuestamente estaba agotado, que supuestamente se presenta como el “primer nivel de la iglesia”, que supuestamente es la Iglesia verdadera, que supuestamente reavivó Medellín y después Puebla y que, supuestamente, en esta era primaveral del único pontificado válido en dos mil años de historia, el de Francisco, nos liberará de todo ese catolicismo romano supuestamente medieval, centralista y no sé que otra fantasía.
Este es el discurso de los teólogos de la liberación como Marins.
Lo que no es suposición es lo que en la realidad fueron y son las CEBs.
No es suposición que las CEBs y todos estos expertistas liberadores se pusieron la Iglesia de sombrero.
No es suposición que son los responsables de entregar vastos sectores populares a la mentira del marxismo.
No es suposición que fueron un caldo de cultivo de cuanto delirante izquierdista y violento caminaba por América.
No es suposición que no enseñan el Evangelio de Cristo sino el de ellos.
No es suposición que destruyeron la Fe en el corazón de los sencillos. Y lo siguen haciendo.
No es suposición que son unos predicadores de errores y mentiras sobre Cristo, las Escrituras y la Iglesia.
No es suposición que abrieron el camino a toda congregación evangélica habida y por haber.
Asamblea de CEBs en Nicaragua rinden homenaje al sacerdote guerrillero Gaspar Garcia Laviana, muerto a los 37 años en ocasión de la revolución sandinista. Como puede apreciarse, una actividad muy evangélica. 

No es suposición que no contuvieron espiritualmente a los pobres: los pobres huyeron y se hicieron pentecostales.
No es suposición que por su responsabilidad los fieles abandonaron la Iglesia.
No es suposición que las CEBs se convirtieron en células políticas marxistas, haciendo el juego a cuanto demagogo las cortejaba.
No es suposición que las CEBs deforman al pueblo sencillo en la enseñanza de las Sagradas Escrituras, repitiéndoles toda la vulgata mentirosa de la exégesis modernista, y haciéndoles perder la auténtica Fe.
No es suposición que las CEBs son primeramente grupos de acción política y social antes que semillas del Evangelio.
No es suposición que las CEBs son agentes de la secularización en la Iglesia, confunden Evangelio con buenismo,solidaridad con caridad cristiana y política con lo que se te ocurra.
Estos expertos deberían hacer un examen de conciencia sobre los desastres que hicieron y siguen haciendo en la Iglesia de América. Lo que enseñaron mal y siguen enseñando peor.
Terminemos con el discurso apócrifo de exaltar el documento de Medellin (un bodrio de ensayo), a las CEBs y a toda ocurrencia salida de la madriguera liberacionista. Digamos la verdad: en América Latina, estos nos han hundido hasta la médula, hemos perdido a los pobres y a los que no son pobres, nadie sabe qué cosa creer y qué no creer, los templos están vacíos y las familias destruidas. Lo único que nos falta es que se sigan presentando como los "salvadores" de lo que ellos mismos destruyeron.
Del padre Marins y de todos estos modernistas, ¡¡¡libera nos Domine!!!

¿Qué es el modernismo? Breve introducción

El padre Carlos Fortea es un conocido exorcista español, sacerdote en la diócesis de Alcalá de Henares. Subimos de su canal de youtube dos recientes videos de sendos sermones predicados en agosto de este año en el Convento de las Concepcionistas Franciscanas de Santa Úrsula. Hace una breve pero muy clara introducción al tema del modernismo en la Iglesia Católica.





viernes, 25 de octubre de 2019

El Padre Marins en la Diócesis de Quilmes (3)



7- La agenda del Padre Marins. El sitio web de la Diócesis de Quilmes enumera rápidamente algunos de los temas que en sus conferencias desarrollará el Padre Marins. Vamos a analizarlos. Obsérvese el lenguaje rebuscado, casi iniciático y críptico que se utiliza para describir los temas. Nos recuerda la advertencia de San Pío X en su inmortal encíclica Pascendi: porque jamás han faltado, suscitados por el enemigo del género humano, «hombres de lenguaje perverso» (Hechos 20,30), «decidores de novedades y seductores» (Tito 1,10), «sujetos al error y que arrastran al error» (2 Timoteo 3,13). Las expresiones confusas, ambiguas, generalmente a la moda profana, son una peste que se ha introducido en el discurso eclesiástico. Este discurso fue siempre claro, concreto y, mal que le pese a la progresía, escolástico; es decir: marcando claramente las distinciones y diferencias. Veamos, pues, estos temas que tratará el conferenciante:

El Padre Marins diserta ante el clero de Botucatu, Brasil, octubre de 2012. ¿Alguien reconoce algún sacerdote entre los presentes? Por supuesto, en la ocasión idolatró indebidamente al Concilio pastoral Vaticano II, falseando la historia. Para él, como para otros, la Iglesia empezó en 1965.













  • El modelo de una Iglesia ministerial, con pastoral encarnada, con rostro propio de Iglesia pluricultural y con unidad en la diversidad. No me digan que esto no es confuso a simple lectura. Pero queda claro que esa Iglesia que Marins propone no es, evidentemente, la Iglesia verdadera. Ya advertía Pio X en Pascendi nº 22: Más abundante materia de hablar ofrece cuanto la escuela modernista fantasea acerca de la Iglesia. Utiliza el Papa con acierto el verbo “fantasear”. Y es así nomás. Ese supuesto modelo es una fantasía de doctorcillos. Pero esa fantasía es una anti-Iglesia. Una falsa Iglesia. No es el Cuerpo Místico de Cristo. El término remanido y políticamente correcto de “unidad en la diversidad” es inaplicable a la verdadera Iglesia. El pluralismo no existe en la Iglesia. Existe la Unidad en torno a un mismo bautismo, una misma doctrina y una misma autoridad. No existe tal cosa como diversidad de doctrinas. El modelo de Marins es el viejo modelo protestante. Lo que pretenden es una federación de iglesias: cada cual cree lo que se le antoja,  se gobierna como se le ocurre y reporta a un Papa meramente decorativo, que trabaja de buenista universal, no defiende la doctrina de siempre ni los dogmas ni los concilios dogmáticos. Esto no es la Iglesia de Cristo. Es el proyecto de Lutero, Calvino, Zwinglio y Enrique VIII. La fantasia de Marins es protestante. En la Iglesia Católica no se discuten las definiciones dogmáticas. No se discute la Tradición. No se discute la autoridad de las Escrituras. Esto no es un partido político en permanente estado deliberativo. La unidad no es en la diversidad. Es en la única y verdadera doctrina.
  • ayudará a considerar una liturgia que incorpore la cultura de la gente. Parece que a Marins no le alcanza todo lo que se ha destruido la liturgia de la Iglesia en estos últimos 50 años. Quiere más. No existen en la actualidad dos Misas iguales ni siquiera en la misma Parroquia. ¡Qué digo en la misma diócesis! Cada uno celebra como le viene en gana. Cambian los textos. No respetan las rúbricas. Inventan a granel. Las Misas se han convertido en una  palabrería agobiante: desde los “guías” que hablan hasta por los codos hasta el celebrante que habla de cualquier cosa menos de Dios. La liturgia ha dejado de tener a Dios como centro y pasó a tener al hombre y sus divagues como centro. Es la liturgia del hombre para el hombre. Tanto es así que el Santísimo ha sido arrojado a la periferia de la iglesia en la mayoría de los templos. Fue retirado del centro del templo, como siempre lo estuvo en la historia de la Iglesia. Quizás Marins sueña con una liturgia amazónica, con una comparsa semidesnuda bailando; o con alguna otra ocurrencia por el estilo. La liturgia deja de ser el culto público que el hombre rinde a Dios, recibido por la Tradición, para convertirse en el espectáculo ideado por el hombre para autocelebrarse.
  • ayudará a considerar una teología según condiciones y necesidades locales (se trata de consultar no tanto una biblioteca, sino también a la gente). Es increíble el cinismo de esta frase. Resulta que todo lo que predican estos modernistas es producto de su biblioteca, fantasías sin raíz en la Tradición; y ahora vienen a decir que no hay que consultar la biblioteca. ¡Si se la pasan leyéndose entre ellos mismos y redactando gacetillas auto-promocionales para los periódicos! Creando “teologías”, que son en realidad “ideologías”, porque sólo piensan en el hombre y sus deseos, olvidaron a Dios y su culto. No podía faltar el ingrediente demagógico, tan caro a estos neo-evangelizadores: consultar a la gente. ¿Para qué? ¿Hacer “teología” consultando a la gente? ¿Qué clase de “teología” es ésa? ¿Qué tontería democratista se traen entre manos? ¿Qué quiere decir este barullo de conceptos?
  • ayudará a considerar una pastoral misionera que haga de las periferias el centro de la parroquia. Si quieren esto, los Marins tendrán que trabajar como misioneros. ¡Que se dejen de dar conferencias y salgan a trabajar! Pero es muy difícil que puedan misionar en las periferias predicándoles a Cristo porque, sencillamente, no tienen a Cristo en su corazón. Lo tienen lleno de sus ideas. De su ideología. No del Evangelio. Se inventaron un Cristo a su medida. Por eso no salen a misionar y se la pasan amenazando. Porque no tienen qué anunciar. Van a la  periferia, le hablan de sus ocurrencias a los pobres y la periferia les responde: se van con los evangélicos. Por lo menos les hablan de Dios. Que hoy día, como están las cosas, no es poco.
  • ayudará a considerar un cambio de la concentración de ministros en torno al altar. No sé de qué concentración habla. Porque lo que faltan hoy día son sacerdotes en torno del altar. Sobran laicas clericalizadas y faltan sacerdotes que consagren. Sobran “celebraciones en la Palabra” y faltan Misas. Sobra ideología y falta Cristo en el Santísimo Sacramento. No sé dónde ve Marins concentración de ministros en torno del altar. (Continuará)

miércoles, 23 de octubre de 2019

El Padre Marins en la Diócesis de Quilmes (2)


3-Magisterio Paralelo. Después del Concilio Vaticano II tomó un impulso inusitado el magisterio paralelo. Los escritos y las palabras de teólogos, exégetas y liturgistas cobraron más importancia que la enseñanza bimilenaria de la Iglesia. Pasó a ser más importante qué decía el diplomado de turno a lo que dijo la Iglesia desde siempre. Este proceso fue acompañado por la desistencia de la autoridad: en la práctica concreta, los Papas posconciliares no enseñan para que el pueblo aprenda,  no pretenden que su enseñanza sea aceptada. Nadie tiene que aprender nada. Se opina. Y la palabra del Magisterio papal pasó a ser una más entre todas. Si a eso se le suma que los Papas dejaron de ser depositarios de la Fe para ser sus “renovadores” (concepto totalmente ajeno a la Tradición y a la doctrina católica), el peligro de disolver la Fe misma se constata en las consecuencias que hoy vivimos. Se difundió el concepto  de que la verdad se impone por sí misma. Que puede convivir con el error porque al final triunfará. Esto es falso. Si así fuera, nunca hubiera habido herejías. La verdad puede ser aplastada por el error. Basta hojear la historia.

4- Festival de doctores. Que los estudiosos opinen no es nuevo. Ni malo en sí mismo. Durante la “oscura” Edad Media, disputaban en las Universidades a cara de perro. Pero nadie sacaba los pies del plato. Nadie iba contra la Iglesia, su doctrina y su tradición. Nadie predicaba en las catedrales o en los humildes templos rurales otra cosa que no fuera lo que enseñaba la Iglesia. Se estudiaba más que ahora y se debatía más que ahora. No había afán de protagonismo. Había santos: Bernardo, Anselmo, Buenaventura, Tomás…Por eso las ciencias sagradas se desarrollaron como nunca antes ni después lo hicieron. Hubo el tan remanido “progreso” que tanto preocupa a algunos.
En este tiempo “primaveral”, lo nuevo y malo es que los estudiosos pretenden reemplazar la doctrina y la tradición de la Iglesia, adquirir afán de protagonismo malsano, buscar poder y fama antes que verdad, reemplazar a los Obispos y al Papa y destruir la constitución divina de la iglesia. En este tiempo primaveral, los estudiosos están infectados de modernismo, porque las Universidades y centro de estudios se plagaron  de charlatanes.

5- Visitas apostólicas. Por eso cuando llegan estos diplomados a esparcir sus opiniones, son recibidos como si fuera un apóstol de visita. Llegan a eso: a decir qué opinan. No a repetir las enseñanzas de la Iglesia. Pero no llegan a un foro académico a debatir con sus pares la propia opinión. Y la mayoría, son sacerdotes. O sea: faltan a su ministerio. Como fiel no me interesa qué opina un clérigo. Me interesa y tengo derecho a que me transmita el Evangelio íntegro cómo lo enseña la Iglesia. Pero hoy no es así. Por obra y gracia de que se les ocurrió que hoy no es así. Hoy la opinión de los doctorcillos está a la par del Magisterio auténtico. Es el reino del magisterio paralelo. Y son promocionados como si trajeran la última verdad revelada. Después terminan despachándose con los remanidos convencionalismos que se escuchan desde 1965 a machaca martillo.  Insisto: si quieren opinar tienen un ámbito: el universitario. Ahí pueden compatibilizar sus ideas con las del mismo diablo. Pero en una iglesia, frente a la comunidad, un sacerdote debe enseñar lo que siempre enseñó la Iglesia y guardarse sus opiniones en el bolsillo. (Continuará)

martes, 22 de octubre de 2019

El Padre Marins en la Diócesis de Quilmes (1)


La Diócesis de Quilmes promociona en su pagina web la visita del Padre José Marins. Nos informa que es un sacerdote brasileño, especialista en Comunidades Eclesiales de Base (CEBs) de renombre internacional. Desde hace cuarenta años visita distintos países para animar, acompañar y respaldar la vida de las CEBs, una experiencia eclesial nacida en Brasil en la década de 1950 y extendida luego a los países de toda América Latina y a otros continentes. Valora esta visita como especialmente enriquecedora con vistas al tercer sínodo diocesano. Finalmente añade: Entre los temas que abordará, el Padre Marins comenta que presentará el modelo de “una Iglesia ministerial, con pastoral encarnada, con rosto propio de Iglesia pluricultural y con unidad en la diversidad”. Y ayudará a considerar “una liturgia que incorpore la cultura de la gente; una teología según condiciones y necesidades locales (se trata de consultar no tanto una biblioteca, sino también a la gente); una pastoral misionera que haga de las periferias el centro de la parroquia; y un cambio de la concentración de ministros en torno al altar, para que encuentren la alegría de ser enviados a las periferias”.
Hasta aquí la presentación. Rápidamente apreciamos que estamos nuevamente ante la habitual jerigonza modernista, hábil para decir sin hacerlo, encubrir propósitos y desarrollar su agenda destructiva.

1-Diocesis infectada de modernismo. Si algún legado dejó a estas tierras Monseñor Novak fue una Iglesia diocesana semidestruida. En general, el nivel del clero siempre fue bajísimo. Como el del laicado “comprometido”. De una pobreza intelectual rayana en la ignorancia supina. Atesoramos, por supuesto, casos de inconducta moral probada. Prefiero no extenderme, pero es públicamente conocido el caso del presbítero muerto de SIDA en la cárcel, con sentencia por abuso de menores. Hay también una colección de diáconos permanentes notable. Notable por su inutilidad. Si trabaja el 50% de los enlistados hago fiesta. Invito yo.
Mención aparte merecen los “Centros Deformación” (sí, así, todo junto). O para que se entienda mejor: “Centros de Deformación”. Te deforman en lo que quieras: teología, filosofía, catequesis, “estudios” bíblicos, ciencias sociales, políticas, y un largo etcétera. No aprendes nada. Nada bueno.
Todo esto fue el legado del Obispo al que hoy pugnan por beatificar. Algunos de buena fe. Otros por ignorancia. Y otros por su afán inquebrantable de continuar destruyendo lo poco que queda en pie. Y esto es realmente preocupante, teniendo en cuenta que hoy día canonizan a cualquiera. Hay que ponerse en la cola nomás. El proceso de canonización se ha convertido en una patraña. De manera que es posible que lo “beatifiquen” primero, lo “canonicen” después y que, finalmente, en un par de años, no se acuerde de invocarlo nadie. Así son los “santos” posconciliares: se producen industrialmente para que nadie les rece al cabo de un tiempo. Porque son un invento. Acá en Quilmes seguro le rezará poca gente. Primero porque ni los curas rezan. Después, porque el común del pueblo no cree en estos santos de cotillón.
Todo lo descrito en un marco de mucho palabrerío hueco. Porque si algo caracteriza a los modernistas es hablar hasta por los codos, confusa y ambiguamente de religión, pero clara y profusamente de política. Quilmes está empachada de charlaternía izquierdista. Este es el refugio seguro de cualquier marxista trasnochado.   
De modo que la posibilidad de que  otro Obispo levante a este muerto que es la Iglesia quilmeña es cuasi milagrosa. Porque no quiero decir imposible. Aunque debería decirlo. No le pedimos milagros a Monseñor Tissera.

2-Ensañamiento terapeútico. Para reparar todo este desastre nada mejor que llamar al Padre Marins. De manera que el desastre se consolide. Los progresistas actúan como una secta: se reúnen entre ellos para hablar de ellos, escucharse entre ellos mismos, alabarse, despotricar contra “los otros”, la “derecha” y toda esa superchería que les agobia el entendimiento, aplaudirse los unos a los otros y terminar convenciéndose de que no hay nada mejor que ellos mismos y su propia agenda. Si alguno levanta el copete y dice, como el niño del cuento: “El rey está desnudo”, será automáticamente excomulgado de la secta con mayor ferocidad y encono que el que ellos acusan “a los otros”.
Para el clero local, el remedio a aplicar para levantar la diócesis es el mismo que se aplicó siempre. Ya tuvimos dos sínodos. No sirvieron para un pepino. Pues, tengamos otro. Ya vinieron otros Marins para explicarnos sus delirios eclesiásticos. Así nos fue. Pues que venga otro Marins para decirnos que esta vez será distinto. El mismo remedio que no te curó al mismo cuerpo enfermo. ¿Qué cuerpo aguanta? (Continuará...)

lunes, 21 de octubre de 2019

Acto de justicia

Informa hoy la prensa, que un par de valientes hicieron justicia al retirar de la Iglesia Santa María en Traspontina, Roma, unas imágenes paganas colocadas indebidamente en el lugar. Las arrojaron luego al río Tiber, cerca del Castillo Sant´ Angelo. Esas imágenes habían sido colocadas en ocasión de las distintas payasadas  simiescas que, días pasados, acompañaron al Sínodo modernista de la Amazonia; y habían suscitado grave escándalo, indignación y severos interrogantes de los fieles a la autoridad eclesiástica. En concreto, nadie sabía responder qué diantre simbolizaban. O mejor dicho: no querían responder que simbolizaban a la pachamama o algún otro ídolo. 
El sitio Infocatólica agrega que Paolo Ruffini, Prefecto del dicasterio de Comunicación del Vaticano dijo en rueda de prensa que "robar algo de un lugar y tirarlo luego es un gesto que defino como una bravuconada. En esta sede hemos repetido que la imagen representaba la vida, la fertilidad y la madre tierra" (sic). Y añadió: "Es un gesto que contradice el espíritu de diálogo. No sé qué otra cosa más decir además de que esto ha sido un robo".
Los Ruffini y todos los que son como él, están más preocupados por la ideología de lo políticamente correcto que por las ofensas a Dios. Parece que hay que explicarle a este necio el Primer Mandamiento de la Ley. Se preocupa por la comisión de un robo. Parece que también hay que explicarle qué es la ley eterna y qué la ley natural, y la prevalencia de ambas sobre la ley positiva humana. Cualquier acto que impida la ofensa a Dios (que debe ser adorado sobre cualquier inmunda pachamama) es un acto de justicia, y su "sustracción" no es hurto ni robo, por más que la ley humana diga lo que se le ocurra. Porque para la doctrina católica la ley humana que se opone a la ley divina no existe. Es injusta y, como tal, puede ser desobedecida en conciencia. Ya repetía Santo Tomas que "ius est ipsa res iusta", el derecho es la misma cosa justa.
Este modernista impresentable, al que le preocupa más el dialogo doloso que la profanación de la Casa de Dios,  es una pequeña muestra del nivel de entrega, de claudicación, de miseria y de desvergüenza de gran parte de la autoridad eclesiástica romana. Han perdido la noción de pecado. De blasfemia. De sacrilegio. Todo es lo mismo. 
A continuación el video donde se muestra el acto justo. Que se repita todas las veces que sea necesario.




sábado, 19 de octubre de 2019

Ahora es Brandmüller

 Otro Cardenal, Walter Brandmüller, se suma a las críticas de lo que sucede en el Sínodo de la Amazonia.
 Brandmüller es bien conocido por su ortodoxia. Fue uno de los cuatro cardenales que formularon las Dubia al Papa en relación a la triste Exhortación Apostólica Amoris Laetitia. Dubia que jamás fueron respondidas.
 Video tomado del canal de youtoube "Vigilancia Católica País".



viernes, 18 de octubre de 2019

El Sínodo modernista de la Amazonia

 El domingo 6 de octubre comenzó en Roma el llamado "Sínodo de la Amazonia", que se extenderá hasta el próximo día 27. 
 Más allá de toda la propaganda insustancial desarrollada por la progresía en torno de este evento, conviene recordar algunas de las aberraciones con que ya nos ha sorprendido.
 El inicio fue un bochorno. El mundo pudo ver como ante el Papa y otros altos clérigos (a quienes no se les movió un pelo) un conjunto de payasos (otro nombre no merecen) realizaban actos de tinte pagano, tales como arrodillarse reverentes ante lo que llaman la "Madre" tierra. En ese tipo de contorsiones participaron clérigos y religiosas. Y en los jardines vaticanos. ¿Algún otro dato para sentir vergüenza ajena? Si esto no es un acto de apostasía, ¿cómo se llama?
 El evento sinodal es acompañado por toda una catarata de palabras, eslóganes y convencionalismos que, mirados desde el punto de vista estrictamente filosófico-teológico, no son más que malabares linguísticos escondedores de herejías, errores y mucha, mucha estupidez. No vamos a detenernos en esto ahora. No vale la pena. Esperemos al documento final para saber en realidad qué es lo que quedó de toda esta farsa discursiva y qué se llevó el viento. Por ahora estamos ante una maratón de modernistas tratando de ver quién pasa por más "aggiornado". Es decir: quién entrega mejor al enemigo el legado de la Tradición y la doctrina de la Iglesia. Por eso algunos participantes parlotean de instaurar la ordenación de varones casados ("viri probati") u ordenar mujeres al diaconado, o, directamente, al sacerdocio o se escuchan verdaderos divagues ecologistas y toda esa agenda tan cara a los burócratas de la ONU. Pareciera que Cristo no vino a salvar a los hombres sino al planeta. Si es que todavía creen en Cristo.
 Desde luego, hay honrosas excepciones. Entre otros, el Cardenal africano Sarah. Pero, lamentablemente, estas voces son acalladas por los chillidos de la comparsa montada por los obispos alemanes y todos sus aliados "amazónicos". 
 Por ahora, lo dejamos acá.
 Vamos a reproducir a continuación dos videos muy ilustrativos sobre este tema. Tomados del recomendable canal de youtube "Iudex Iustus"
 En el primero,  habla Monseñor Nicola Bux, quien fuera asesor litúrgico durante el pontificado de Benedicto XVI. Y en el segundo, escucharemos a Monseñor Athanasius Schneider, obispo auxiliar de Astaná (Kazajistán)







miércoles, 16 de octubre de 2019

Hablando claro: sí, sí; no, no

 Un laico español, padre de familia, con lucidez para describir la "primavera" de la Iglesia. Tomado del muy recomendable canal de youtube "AGNUS DEI PRODUCCIONES".